La caleta de Quintay tuvo su auge con la ballenera, pero los cachalotes se resistieron a la masacre y huyeron a otras costas. Sólo uno aparece y es avistado por el poeta, sirviendo de inspiración al escultor para llevar a cabo la obra.
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Vista de la ballenera
Desde el Faro
Vista frontal ballenera
Subida de las moles
Caleta
Vista interna ballenera
Monumento Ahogado
Camino y caleta
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