Trece Cachalotes
               o
               la Dimensión Poética de un País

Poemas de Ignacio Balcells y Esculturas de José Balcells

Presentación

Trece Cachalotes para el Escultor con Trece Trampolines para el Arquitecto

Sano

Primera Región

Sano y salvo el cachalote
arriba a la luz de tu mirada
desde lejanías
que la tierra no encierra
desde eras
que el sol no ilumina
desde honduras
que el mar no cala

Orondo titán
tú que al otro mundo
vas nadando
tú que en la otra vida
eres el mismo
con cola morro chorro y cicatriz
mírame mídeme múdame



Viajero

Segunda Región

Viajero de un universo
de agua y aire
sin fuego ni sombra
el cachalote rehuye la tierra
filuda como navaja
y la casa que tú alzaste
al pie de la letra

Mascota de Dios
allégate a mi casa blanca
cruza sus rectos cantos
entra en su cara lisa
y de renglón en renglón
avanza hasta mi mano
que tiembla por tocarte
con una débil pluma



Errante

Tercera Región

Errante como tú cuando eras zagal
y en la tierra no tenías casa
y cada noche hallabas una
el cachalote va por los mares
alojándose en una casa infinita
que apenas dejada reaparece

Sábana cándida
almohadón de gozos
lecho en que lucho con la mar
durante una noche que dura
una bocanada
oh cachalote del eros



Fuerte

Cuarta Región

Fuerte como un volcán
de carne y huesos
el cachalote rompe las aguas
y pulsa tus oídos con un susurro
de congrio que se escabulle
de medusa que tiembla
de ángel anfibio

Valiente viviente ven
muéstrame a mí que combato solo
en esta orilla en que nadie triunfa
muéstrate en el mar de muertes
y con redoblado ánimo
lucharé por llegar hasta tí
a pie enjuto.



Pasas

Quinta Región

Pasas hambre en la costa
no hay qué comer sino horizonte
con uno que otro buque desvaído
más de repente ¡ágape!
del horno azul del agua
sale un cachalote a punto
justo para que tú celebres
comiéndotelo con los ojos
hoy mismo el día del mar

Sumo animal
escaso como un poeta
escueto como un ángel
yo te reconozco porque afloran
contigo los mares elíseos
y porque apenas te hundes me envuelve
el aire de hades



Antiguo

Sexta Región

Antiguo mas más joven que tú
y más puro el cachalote
estrena el aire con un chorro
de rocío igual al que lanzaba
la mañana anterior al diluvio
en un mar más chico

Inocente rey de los que respiran
tú que no sabes que al aire
puede faltarle el aliento
alienta en paz



Gordo

Séptima Región

Gordo como una nube
ploma de lluvia
el cachalote viene
por el desierto de agua árida
a saciar tu sed
de maravillas frescas

Generoso ser
más rico que un oriente
verte es vivir un minuto ahíto
verte es ver un jirón
de la noche del Paraíso



Maternal

Octava Región

Maternal como una mujer
que ha parido tarde
el cachalote amamanta su cría
a corta distancia de la costa
mientras que tú que los miras pareces
un niño al que apartaron de la teta
amargándola con todo el mar

Dulce bestia de leche
en el páramo de salmuera
¡ oh cachalote gran pezón!
nadie que chupe tu nombre
quedará con hambre
aunque el mar ya no sea



Endeble

Novena Región

Endeble es la vida
del pez que no es pez
del animal que hilvana
sin respiro el mar y el cielo
del cachalote
de pulmones como templos
en los que tu tufo irrumpe
al tiempo que tu arpón

Misterioso pastor de los mudos
que pululan en el agua sorda
oh cachalote escúchame:
Si yo tuviera agallas en vez de palabras
Entraría al silencio de tu redil



Corto

Décima Región

Corto como un puente que no alcanza
el cachalote atravesado
en el mar infinito
nada hace por ti
excepto recordarte
que puedes caminar por el agua

Prudente bruto
enséñame a vivir sin pie
ayúdame a vivir sin plinto
anímame a hundirme
a elevarme
a darme vueltas
sin manos sin voces sin otros



Solitario

Undécima Región

Solitario más que arisco
porque antes de ver a nadie vira
hacia fuera donde no alumbra
ni la sombra de un alma
el cachalote a pleno día
lleva una noche en las fauces
más larga que la estrellada
y más breve que la de la muerte
una tercera noche que reserva
para ti cuando te echen por la borda
los que te echan la culpa de la borrasca

Primor del mar en sazón
tú negreas en las aguas
como un soberbio racimo
que los golfos y las bahías
y las abras y las caletas
todas las manos terrestres
y las mías más rápidas
quieren y no quieren coger



Voraz

Duodécima Región

Voraz en la noche cerrada
del cardumen en que emboca
el cachalote traga su parte
menos una sola sardina
que deja viva y coleando
en el agua impoluta
para que tú no pierdas la escala

Terrible señor de los cuerpos
mientras tu reino gira
a distancia de horizonte
entre sirtes y planetas
yo me acerco con mi alma
hasta tu trono de espuma
a ver si me perdonas



Mortal

Quintay

Mortal es la mirada que cruzan
antes de separarse para siempre
tú y tu prójimo
tú y el cachalote
cruzan una mirada viva
cuando al salir por su boca
después de un viaje oscuro
descubres que te ha traído
a la patria de tu prójimo

Oh giba eminente del mar
Dios quiera que al socaire tuyo
yo tenga la rara aventura
de vivir hasta mi misma hora
de estar cuando me toque la muerte
y de resucitar un lunes cualquiera
con los míos los otros los perros
las tiatinas los pinos las gaviotas
el monte las nubes los vientos
y la mar que me tuvo en vida
en esta costa enhiesta de Quintay


El tiempo en la Costa
Ignacio Balcells

Editorial Andrés Bello
Primera Edición
1999
Santiago de Chile
ISBN: 956-13-1609-9

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