Errante como tú cuando eras zagal
y en la tierra no tenías casa
y cada noche hallabas una
el cachalote va por los mares
alojándose en una casa infinita
que apenas dejada reaparece
Sábana cándida
almohadón de gozos
lecho en que lucho con la mar
durante una noche que dura
una bocanada
oh cachalote del eros